sábado, 14 de abril de 2007

Viejos Cines Olvidados




Las viejas salas de cine van muriendo poco a poco. Comenzaron a languidecer en los ochenta y acabaron por reciclarse en bingos o discotecas. Los cines que mejor suerte tuvieron continuaron su función transformados en locales multisalas, que era la moda en los noventa. Ya en los últimos años del siglo XXI, algunos de los multicines comenzaron también a tener problemas. La presión de las grandes productoras norteamericanas, la falta de confianza en el cine nacional, "internet" y, en definitiva, la falta de público, consiguieron que las salas especializadas en "otro tipo de películas" más al margen de los circuitos más comerciales acabaran por rendirse y tirasen la toalla. La reconversión ahora se mostró en el cambio de uso, en forma de grandes superficies dedicadas a la moda, centros comerciales y tiendas multimedia. Para entonces las salas más antiguas ubicadas en los barrios de las grandes ciudades y en los pueblos mostraban sus fachadas fantasmales deshechas por el paso del tiempo.

En Madrid hubo decenas de cines en el entorno de la Gran Vía, el "Broadway" madrileño, muchos de los cuales echan el cierre para dedicarse a otros usos. También hubo cientos de salas repartidas por los barrios. Cines de reestreno, de sesión doble y de sesión continua. De esos ya no queda ninguno. Cines para el recuerdo son el Cine Roma, el Cine Río, el Cine Bristol, el Cine López de Hoyos (ahora un gimnasio), el Cine Covadonga ( que al ser un edificio independiente fue demolido para poner en su lugar viviendas de "alto standing"), el Cine Estudio Bogart (que fue el último nombre que tuvo, pero primero fue el Salón Madrid, allá por 1906. Ha sido teatro, cine y hasta frontón de señoritas. Como cine pasó por etapas especializadas en cine erótico, infantil o convencional. Últimamente fue un cine de repertorio en versión original. Lleva bastante tiempo cerrado; hace poco fue okupado y volvió de nuevo a la prensa. Parece que se han vuelto a olvidar de él), el Cine Juan de Austria (cerrado en 2006), el Cine Infantas, Cine Benlliure, el Cine Rex (cerrado en 2006), el Cine Avenida. Algunos ya fueron abatidos por la piqueta víctimas del furor especulativo. Otros han agonizado lentamente hasta estos primeros años del siglo XXI, extenuados por la falta de perspectivas. Los menos, los ubicados en edificios de viviendas o en edificios nobles, se convertirán en tiendas de ropa, en gimnasios, en centros comerciales, en comercios de cualquier género, en bares... O en nada. Permanecerán cerrados esperando al mejor postor y serán objeto de la humillante miseria en que transforma la espera especulativa.

Pero no sólo en Madrid se ha dado este penoso fenómeno de la desaparición de los cines. También en Barcelona, Valencia, Canarias, Galicia, Castilla-León, etcétera... Es un fenómeno mundial que responde, de manera global, a los mismos patrones: falta de público -por infinidad de razones-, presión de las distribuidoras multinacionales y especulación inmobiliaria principalmente.

En Valencia, por ejemplo a lo largo de los años el Distrito Marítimo que tenía varios cines: Leones, Levante, España, Triunfo..., ha visto como han ido cerrando inexorablemente. El edificio del Cine Triunfo, que aparece en la foto, se construyó en 1930 y se conservó en la calle Muñiz y H. de Alba, en un estado deplorable, hasta su derribo en diciembre de 2006. Hace pocos años proyectaron convertirlo en sala de baile, pero los vecinos se opusieron a ello. Ahora se construirán viviendas de lujo, que es lo que se suele construir en España cuando se derriba un edificio.

Son los viejos cines que sólo algunos guardan latentes en su recuerdo. Pero inevitablemente se irán y desaparecerán para siempre. Y serán los viejos cines olvidados.


Cine Latino, en San Francisco (California-USA)



Cine Corregidora, en México DF.


Cine Avenida, en Costa Nova (Aveiro, Portugal)



Cine Avenida, en Costa Nova (Aveiro, Portugal)


Cine Sheba, en México DF.


Cine Ideal, en Sicilia (Italia)


Cine Aguia, en Oporto (Portugal)


Cine Paris, en Lisboa (Portugal)

1 comentario:

Kagarrache dijo...

¡¡Qué recuerdos!!
A mi me afectó, entre otros, el cierre del Excelsior (http://www.vadevallecas.org/cabecera/Hemeroteca/adiosexcelsior.htm), que es donde me cité con mis primeros ligues, y los del Río y Bristol, que es donde me llevaban mis padres a ver películas de, sobretodo, Cantinflas, que era el que más nos gustaba a mi hermana y a mi de pequeños (quien iba a decirme que, en un par de meses a partir de ahora iba a irme a vivir a México).

Eran cines buenísimos, a los que daba gusto ir (una pasada lo de la sesión doble), y no como las cutrerías de salas que hay ahora, a las que, encima, se te queda la cara de tonto cuando entregas los eurazos que vale entrar.