martes, 27 de marzo de 2007

Miss España, Marina D'Or, la caspa y otras ordinarieces

La semana pasada Telecinco nos ofreció dentro de su variada e innovadora oferta televisiva una edición más de la rancia ceremonia de la empresa Miss España. Como aperitivo emitió el certamen de Mister España, también de mucho interés.
Como no podía ser menos a tan magno acontecimiento social, el lugar escogido fue la carpa de fastos y celebraciones insignes del complejo turístico Marina d'Or, en Oropesa del Mar (Castellón).
Ya se sabe que el marco de una obra de arte debe estar en consonancia con la calidad de la misma. Por ello, nada mejor que la mega ciudad de vacaciones para dar cabida a los miles de invitados que acudieron en masa a deleitarse con el acto.

Como pudimos ver en la tele, el reino de la caspa se vistió de gala y lo más selecto de la paletada local sacó del armario sus mejores ropajes que lució con elegancia, garbo y estilo propio. Así, a un magno acontecimiento se unió el marco incomparable y un público en consonante saber estar.
Mucho "glamour" y elegancia a raudales en Miss España 2007.

El programa televisivo satisfizo gracias al trabajo inconmensurable y nunca suficientemente pagado de los técnicos y operarios de la gala que se entregaron en cuerpo y alma para obtener los mejores resultados. Y el público asistente, los lugareños catetos y los responsables máximos, palurdos igualmente, también disfrutaron. Todos quedaron contentos, fueron felices y comieron perdices.
Sólo queda hacer una breve reseña del lugar, el marco incomparable: Marina d'Or, un proyecto que da continuidad a la época dorada del urbanismo playero desenfrenado de los años 70, al estilo de Torrevieja, Cullera o la Manga del Mar Menor. Una regresión al peor modelo turístico posible que parecía agotado y superado. La insostenibilidad urbanistica erigida como ejemplo de progreso y desarrollo. Insulto al sentido común. Una puta locura. Pasen y vean.



Destrucción de la costa mediterránea. Vista aérea de Torremolinos y Cullera




Antes y después. La Manga, 1965-2005


Adjudicaciones irregulares
Marina d'Or se encuentra entre Oropesa del Mar y Cabanes -municipios de Castellón-. Se trata de un proyecto del promotor-constructor inmobiliario Jesús Ger. Ya desarrollado el proyecto, en 2006 los ayuntamientos de ambas localidades adjudicaron a Marina d'Or 19 millones de metros cuadrados para el nuevo proyecto del empresario: Marina d'Or Golf. El proceso de adjudicación de esta urbanización ha estado plagado de irregularidades.

Izquierda Unida ha denunciado insistentemente los procedimientos. Así, por ejemplo, dos de los seis concejales del Partido Popular de Cabanes que votaron a favor del proyecto trabajan para el dueño de Marina d'Or. Dos hijas de los máximos dirigentes del PSOE de Cabanes también. La secretaria general del PSOE de Oropesa está en la nómina de Marina d'Or. El resultado: el acuerdo de ambos partidos ha supuesto casi 20 millones de metros cuadrados de urbanizaciones. En este proceso de adjudicación Ger se enfrentó a otros promotores locales y en la lucha no faltaron las descalificaciones: Marina d'Or contrató dos páginas en los periódicos para arremeter contra sus competidores.


Contactos políticos
Jesús Ger ha contado también con la ayuda de sus importantes contactos políticos. En Castellón es vox populi que los negocios de Jesús Ger han crecido a la sombra de Carlos Fabra (presidente de la diputación de Castellón). Muchos de los proyectos que ha impulsado Carlos Fabra, como el cuestionado aeropuerto de Castellón o la carretera que une este aeródromo con Marina d'Or, se han hecho a la medida del empresario.

Al grupo Marina d'Or Ger las campañas publicitarias (entre la que se encuentra el video promocional del añejo Luís Aguilé "Nadie me quita mis vacaciones en Castellón") le suponen unos 12 millones de euros al año pero este presupuesto le ha reportado una facturación en 2005 de 410 millones de euros y un beneficio bruto de 108 millones, un 90% más que el año pasado. Además de la "megaciudad" turística Marina d'Or Golf, que igualará en tamaño a Valladolid o Castellón, Jesús Ger proyecta construir en China otra macrociudad turística. Para hacer frente a estos proyectos, Ger estudia la posible salida a bolsa de Marina d'Or o dar entrada a un socio financiero.





Campos de golf y pistas de esquíEl complejo Marina d’Or Golf no no sólo está limitado al turismo de sol y playa. Está proyectado que el recinto cuente con las mayores pistas artificiales de esquí del mundo, con más de un kilómetro de recorrido. La arquitectura se basará en la construcción de decorados artificiales, al estilo Disneylandia, para que parezca que se está en la alta montaña y tendrá 35 establecimientos en el área de recepción.
El complejo, es la mayor Ciudad de Vacaciones y Ocio de Europa y se pretende que disponga de tres campos de golf, dos de ellos firmados por Greg Norman y el tercero por Sergio García, figuras internacionales del golf.
Estarán preparados para acoger grandes torneos nacionales e internacionales. El conjunto de campos dedicados a este deporte dispondrá de una escuela de golf.
La colaboración de Greg Norman y Sergio García, comprometidos ambos con el proyecto de Marina d’Or Golf, garantiza que los tres campos de golf responden a la demanda de calidad, originalidad y dificultad que solicitan los practicantes de este deporte.
Otra de las pretensiones del grupo de Jesús Ger es construir un arrecife artificial que sirva de habitat para más de 12.000 peces tropicales. En el centro del arrecife se levantaría el Hotel Acuario, con un gigantesco tanque de agua de mar, para albergar a las especies marinas, que se contemplarían directamente desde las habitaciones, a través de una de las paredes.





El ladrillo español llega a China
Esta primavera de 2007, ha abierto oficina en Pekín la "mayor ciudad de vacaciones de Europa", Marina d´Or. Los 40.000 metros cuadrados ya construidos, ahora serán ampliados con otros 19.000, con los que la villa de Oropesa de mar entrará de pleno en los anales de la gloria nacional. La embajada española en pleno asistió al acto de inaguración. Cada periodista, chino o español, que asistió a la convocatoria recibió un sobre con 500 yuanes (50 euros). Los españoles, por orgullo o despecho, los devolvieron.
La Celtiberia especuladora en pleno vuela a China. De sur a norte; gaditanos, malagueños, almerienses, levantinos y catalanes, todos con sus proyectos urbanizadores, confirman la unidad de España, mas allá de las histerias de los debates estatutarios y de los discursos milenaristas de la derecha derecha. Todos ellos han pasado este abril por la Feria de Cantón. Van a China a comprar a bajo precio los materiales para amueblar el delito; máquinas de hidromasaje, saunas, sanitarios, suelos de madera y bambú, azulejos… Esa compra es la razón más clara de la apertura de sede de Marina d´Or en Pekín. Pero no la única.

En China se construyeron el año pasado 2000 millones de metros cuadrados, la mitad de lo que se construyó en todo el mundo. La frontera del 2008, está generando un enorme interés de parte de nuestros magos transformadores de suelo en construcciones.
"Queremos construir también en China", ha dicho orgulloso Jesús Ger. "Vamos a crear aquí una gran ciudad de vacaciones donde se pueda combinar residencias, hoteles, atracciones y zonas de recreo". "Vamos a tener un éxito arrollador", augura. El gran transformador de Oropesa habla de clientes chinos para sus apartamentos y también de turistas.

Estéticamente, el modelo de delito medioambiental español encaja muy bien con el mercado de los nuevos ricos chinos, sin embargo las restricciones vigentes para sacar capital de China complican la operación de venta de apartamentos, aunque son muchos los que tienen cuentas en Hong Kong y otros lugares "libres".
En China, el "formato" del delito de especulación no es el turismo sino la industrialización. La aportación celtíbera puede ser la de mostrar las maravillas que se puede hacer con el descanso y el ocio.
En los últimos 24 años se han expropiado en China más de 6,6 millones de hectáreas de superficie cultivable a más de 30 millones de campesinos que la necesitaban para comer, a fin de alimentar infraestructuras, ampliación de ciudades y "parques industriales".
La Vanguardia


Para terminar, tomo prestado un artículo certero de Manuel Vicent publicado en El País el 5 de noviembre de 2006, cuyo contenido sirve para poner la guinda a esta entrada de hoy. Se titula Infame.



Infame
Enmascarado detrás de unas gafas oscuras, con el ala del sombrero en las cejas y las solapas de la chupa levantadas hasta media mejilla he visitado el complejo inmobiliario, que responde con el nombre de Marina d'Or, en Oropesa del Mar. Si tienes un mínimo aprecio por la estética, es mejor que te sorprendan en un antro de perdición que te reconozcan en un lugar como ése.

En Marina d'Or hay una avenida principal iluminada con arcos de bombillas como en la feria de abril de Sevilla, un jardín con esculturas romanas de yeso alternando con otras modernas de metacrilato, farolas barrocas y de diseño, bancos de azulejos adoptando formas imposibles de animales, todo amalgamado por el horror al vacío.
En una carpa, bajo un espectáculo de agua, luz y sonido, se muestran las maquetas de lo que será este inmenso alarde de la especulación para atraer a los incautos. En ese mundo de ilusión se levantará una Venecia de cartonpiedra con canales llenos de góndolas, avenidas de París con una torre Eiffel de cemento pintado, un simulacro de cabañas del Caribe con estanques para remar entre cocodrilos de plástico, unos Alpes repletos de nieve sintética con pistas de esquí, y no sé si montarán también las cataratas del Niágara sin una sola gota de agua.

La línea del mar ya está tapada por varias murallas de apartamentos desolados puestos a disposición de una clase media cuyo buen gusto ha sido ofendido y degradado. En el vestíbulo de algunos hoteles valencianos he visto rincones decorados con el escudo de una gran águila bicéfala cuyas alas se abren sobre un tresillo estilo Luis XV, flanqueado por una columna corintia que tiene plantado en el capitel un chino de alabrastro fosforescente bajo un centollo pegado a la pared a modo de lámpara.

Creía que la locura hortera se había detenido ahí, pero el listón ha sido sobrepasado en el hall de hotel de cinco estrellas de Marina d'Or. Allí, por unas enormes columnas con taraceas de falso mármol y de acero dorado, la mirada asciende hasta el techo, donde te encuentras con los frescos de la Capilla Sixtina. En uno de los paneles está pintado el mismísimo Jehová en el momento de unir su dedo creador con el dedo de Adán. Se trata de una pintura simbólica, porque ese dedo no pertenece a Jehová, sino al político infame que ha engendrado a un tiburón inmobiliario con carta blanca para violar la belleza de este paraje, uno más entre los depredadores con tres filas de dientes que siguen tapando con un muro lo poco que queda del litoral mediterráneo.
Manuel Vicent (El País)
5/11/2006


Enlaces

"Marina d´Or", abre oficina en Pekín

Destrucción a toda costa, 2006
Greenpeace

Más datos I

Más datos II

Luís Aguilé
"Nadie me quita mis vacaciones en Castellón",
el Vídeo

El Mare Nostrum lucha por su salvación

Dentro de 20 años no habrá `costa mediterránea´ en España

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