lunes, 5 de marzo de 2007

Extraño incendio de un cine de Madrid en 1991
Especulación urbanística de hemeroteca






EL PAÍS - Madrid - 01-03-1991
El 1 de marzo de 1991, el cine Covadonga, situado en el 161 de la calle de López de Hoyos, quedaba prácticamente destruido a causa de un extraño incendio, cuyo origen no pudo ser precisado en su momento por los bomberos del Ayuntamiento. Pedro Gallardo, jefe del departamento de extinción de incendios, manifestó que no había elementos de juicio suficientes para saber si ha sido intencionado o no. Sin embargo, el local llevaba cerrado más de un año y medio. Los bomberos comenzaron su intervención sobre las cinco de la madrugada y durante tres horas tuvieron que arrojar miles de litros de agua para apagar las llamas. La Policía Municipal cortó el tráfico en la zona y desvió los itinerarios de tres rutas de autobuses de la EMT que pasaban a esa altura de la calle López de Hoyos.

Los bomberos fueron avisados sobre las cinco de la madrugada del 27 de febrero, al advertir que salía una densa humareda del viejo cine Covadonga, conocido entre los cinéfilos como "El Covacha". Los equipos de extinción tuvieron que forzar los candados que cerraban las puertas del local. "Al entrar el aire", explicaron, "todo el patio de butacas se llenó de llamas". Un portavoz de los bomberos estimó que el fuego llevaba fraguándose durante horas y que cobró virulencia cuando se abrieron las puertas. La densa humareda impidió que los servicios de extinción pudieran atacar directamente el fuego, por lo que emplearon el brazo articulado de 64 metros de altura que pocos días antes había sido presentado en sociedad en la plaza de la Villa.

Cerca de 30 bomberos trabajaron sin descanso hasta que el fuego quedó prácticamente extinguido sobre las ocho de la mañana, aunque un retén permaneció varias horas más apagando los últimos chisperos. El cine no tenía fluído eléctrico -cortado desde que estaba vacío-, por lo que los bomberos descartaron de inmediato la posibilidad de que el fuego fuese provocado por un cortocircuito. No obstante, tampoco se aventuraron a afirmar que se tratase de un incendio provocado, ya que "todo el cine era un foco de llamas, que abarcaba a toda la sala". El inmueble ocupado por "El Covacha", que abrió las puertas al público en 1953 y que durante un tiempo sirvió como sala de proyecciones de la Filmoteca Nacional, era propiedad de Concepción Sáenz, quien a su vez lo tenía alquilado a Manuel Salinas. Éste, a su vez, lo había subarrendado a una sociedad constituida por la empresa Iberoamerícana Films, propiedad del productor cinematográfico Andrés Vicente Gómez, y el cantante Víctor Manuel, el actor Antonio Resines y la periodista Rosa María Mateos, entre otros. Esta sociedad quería instalar en el inmueble cuatro minicines, pero no obtuvo la pertinente autorización de la junta del distrito de Chamartín.



En el solar dejado por el cine se levantó un edificio de apartamentos de lujo, que por las imposiciones municipales respetó el máximo de altura autorizada en la zona y la estética del cine incendiado.


El País.com

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