viernes, 15 de diciembre de 2006

Flatulencias, vacas y efecto invernadero

Para el que es de pueblo resulta bien conocido que la constante actividad alimenticia del ganado vacuno y el incansable trasiego diigestivo del bolo alimenticio genera abundante y sonora flatulencia. Lo que no es tan conocido es el efecto perverso de los pedos en la capa de ozono.
"Una vaca lechera emite unos 9 Kilogramos de gases de efecto invernadero conocidos como COV (compuestos volátiles orgánicos), mayor cantidad que un coche o un camión de pequeño tamaño.
No obstante, los vehículos emiten graves contaminante como el monóxido de carbono y óxido nitroso que las vacas no producen".
Un informe de la ONU alerta de esta situación y añade que, edemás, la ganadería es una de las principales causas de degradación del suelo y de los recursos hídricos.

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