sábado, 6 de mayo de 2006

Tita Cervera-Gallardón: Sigue la polémica
«¿Te gustaría ver una foto mía encadenada a un árbol que salga en todos los periódicos y en Aquí hay tomate y en el telediario de Matías Prats?»

Esto fue lo último que escuchó Alberto Ruiz Gallardón, Alcalde de Madrid de boca de Tita Cervera, Baronesa Thyssen tras la última reunión que ambos mantuvieron. Gallardón está dispuesto a llevar a cabo su macropoyecto de remodelación del eje Paseo del Prado-Recoletos, zona del llamado triángulo de oro en donde además del Museo Thyssen se encuentra el Museo del Prado y el Museo de arte moderno Reina Sofía. El proyecto incluye la desaparición de los cerca de 700 árboles que flanquean el bulevar central.
Tita Thyssen, vicepresidenta vitalicia de la Fundación Thyssen, ha dicho que se encadenará a un árbol, para evitar que los destruyan. Y mientras tanto se manifiesta hoy sábado junto a miembros de varias asociaciones que están en contra del proyecto de reforma.




Como contribución a la noble causa de impedir la tala caprichosa de unos árboles con historia que hacen del bulevar de El Prado un lugar acogedor y bello, contribuyo con un cuadro que espero que Carmen Cervera tenga a bien colocar en alguna de las nobles paredes del Museo que lleva el nombre de su marido, ya fallecido, el Barón Von Thyssen, gran coleccionista de arte, filántropo, mecenas y benefactor en general..

2 comentarios:

Anónimo dijo...

El cuadro que observamos de la baronesa inerme encadenada frente al terror del malvado monstruo, es un bello exponente de la corriente puntillista adscrita al realismo neo expresionista más actual. Esta corriente del siglo XXI es una nueva forma de presentar la realidad de manera clara pero ambigua en su realización, dándose ejemplos como el presentado en el post de gran crudeza y vitalidad. El colorido y las referencias símbolicas añaden el elemento más llamativo al conjunto que, en el caso del autor, de quien nada sabemos, se manifiesta con cierta timidez pero gran contundencia.

Enrique dijo...

En efecto, el cuadro derrocha dramatismo y fuerza expresiva.