jueves, 4 de mayo de 2006





El "feismo" en Galicia

"Hay que cambiar a frase de Castelao, quen decía : "Os galegos non protestan, emigran". Agora, o galego nin protesta nin emigra, non nace (...)
E iso é o que pasa. Os nenos (galegos) non nacen porque grande parte da fermosa Galicia está convertida nun Museo do Feísmo, poboada por ogros e fantasmas."
Manuel Rivas

Siempre que voy a Galicia me sorprende la misma visión. Cuando avanzo por las carreteras atravesando poblaciones o cuando las veo a lo lejos siempre hay un elemento común a todas ellas. Una característica que ensombrece el paisaje de la verde Galicia: El feísmo. La arquitectura gallega del último siglo es el resultado historico de un proceso que se inicia en los comienzos de la industrialización y que ha conducido a un urbanismo absolutamente desordenado, arbitrario y descontrolado. Es producto de la pobreza material y de la incultura, y también de la pobreza moral y de la falta de cultura nacional e histórica.

El feismo gallego aparece tanto en zonas urbanas como en las rurales y participa de la desidia de las autoridades y habitualmente de su connivencia, viéndose favorecida por episodios de especulación y corrupción. Los promotores inmobiliarios y los constructores se dedican a levantar edificaciones y a diseñar el entramado urbano como les da la gana, sin que medie una planificación por parte de los ayuntamientos. El feismo es también pobreza intelectual, ánimo de ostentación, complejo de inferioridad y vergüenza del pasado.


El feismo no sólo es una fachada de ladrillo sin revocar o el mal gusto de algunas edificaciones, totalmente contrarias tanto a la tradición del país como al diseño y a la técnica constructivas modernas. También forman parte del feismo de Galicia los basureros legales e ilegales en el monte y en las afueras de pueblos y ciudades, la proliferación de antenas parabólicas y de telefonía móvil, el cableado que "trepa" por las fachadas de los edificios y "vuela" por multitud de calles ofreciendo imágenes propias del siglo XIX, los parques eólicos, las fábricas mastodónticas enclavadas en el continuum rural-urbano degradando el paisaje, las rías y el medio ambiente (esos pueblos de casas que se alinean a lo largo de la carretera y que nunca se acaban porque siempre son pueblos distintos...). También es feísmo, la especulación, ignorancia, caos urbanístico producto de la ambigüedad legal... etc.

En pocas palabras el "feísmo arquitectónico, urbanístico o paisajístico" se entiende como todas aquellas construcciones o obras humanas que degradan de algún modo su entorno.
Se agotan las explicaciones al hablar del feísmo, un fenómeno que ha transformado el paisaje de Galicia en las últimas décadas y que, curiosamente, desaparece al cruzar las fronteras que delimitan esta comunidad autónoma.



Desde el punto de visto arquitectónico existen edificios que desentonan con el entorno, dentro de esa tipología de edificación (si, realmente y lamentablemente se trata de una tipología perfectamente diferenciada de las demás) existen dos clases de edificios que responden a ese modelo: aquellos que forman parte de la misma por su carencia de acabados exteriores ( ej.-aquellos que se terminan en ladrillo o bloque sin enfoscar ni pintar o con cubiertas de fibrocemento sin colocarles la teja), y aquellos otros que, aun estando perfectamente rematados en el exterior, ni sus formas, ni su composición ni el tratamiento dado a sus elementos de acabado exterior tienen un encaje razonable en una tipología. más o menos tradicional de la zona, destacando muchas veces, incluso, sobre el resto de edificios de su entorno.

Hay un deseo casi irrefrenable que utilizan los promotores en las construcciones de casas unifamiliares que pretenden que su edificio sea distinto a los de su alrededor, utilizando una amplia gama de materiales nuevos y que tenga un aire de "modernidad". Para ello, nada mejor que dotarlo de un volumen importante en altura, de una cubierta con una serie de buhardillones de lo mas rebuscados y rocambolescos y tratarlo exteriormente con gran profusión de elementos acompañados con carpinterías de aluminio o plástico con colores y despieces que parecen muchas veces muestras de lo que no debe hacerse. El resultado es de todos conocido y no merece muchos más comentarios.
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La influencia negativa de la emigración en el que, el estilo arquitectónico de algunas casas unifamiliares no se adaptan en absoluto al medio fisico donde se ubican, la gran mayoría destacan por su rica ornamentación y por las galerías, balcones, torres, columnas y otros elementos inspirados en la tierra que acogieron a sus dueños, que en algunos casos levantaron las casas con sus propias manos, sin planos.
Aunque algunas de estas edificaciones todavía hoy despiertan admiración, las mas, ni su tipología ni los materiales utilizados en el acabado de fachadas y cubiertas permiten que el inmueble guarde una armonía con el entorno en que se ubica.
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Otro ejemplo claro de feísmo resulta de las nuevas construcciones, de suntuosos y mezquinos rascacielos, al lado de las antiguas construcciones, dan lugar a horribles medianeras de variados tonos, unas pintadas en blanco, las más forradas con aluminio o planchas de fibrocemento ondulado, la mayoría descoloridas o con cemento y manchones de humedad las mas. Creando un impacto ambiental, jalonado en algunos casos con "cajones" o casetón de ascensor, vuelos compactos, amen de mansardas y buhardillas que rompen los tradicionales tejados rectos... etc. Ver
Esto mismo sucede cuando al pasar en coche por cualquier carretera en algunos de los pueblos o villas se observa que se entremezclan casas rurales con edificios de una, dos o tres plantas de principio y mediados de siglo. Eran distintos pero generalmente conservan cierta armonía, rota por nuevos edificios de cuatro o más plantas, situados aquí y allá, a ambos lados de la carretera y otros aislados dejando a la vista sus descomunales medianeras.
Cajones y depósitos de gas afean las cubiertas, mientras una formativa que prima el voladizo compacto frena la construcción de galerias y balcones.
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El feismo en Galicia



La culminación del feismo

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Magnifica reflexión sobre el feismo o la falta de sentidiño de muchos de nuestros "constructores". Siempre me hago la misma reflexión, ¿Afecta el feismo al medio ambiente saludable? Mi vista se siente profundamente alterada cuando veo fotos(o realidades) como las que insertas en tu blog. Quisiera me contestases, pues la duda me asalta continuamente

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo con este gran articulo sobre el mal explicado feísmo gallego que desgraciadamente se extiende también hacia León y Castilla. ¡Cuánto hay que enseñar en nuestros ayuntamientos y colegios para comenzar a derruir y tanto monstruo para hacernos la vida más agradable y más humana ... ¿Lo verán mis ojos?

Enrique Fidel dijo...

Esperemos que lo podamos ver todos ...