jueves, 25 de mayo de 2006

Alberto Ruíz Gallardón, faraón de Madrid


Desde este cuaderno de apuntes de Estaba el Señor Don Gato..., quiero rendir merecido homenaje al gran procer de la Villa de Madrid, nuestro alcalde el Faraón Gallardonatom II. Su elevado espíritu creador y su noble ambición de perpetuar su figura hasta la eternidad a través de ingentes y megalómanas obras, claman el incondicional reconocimiento ciudanano y el agradecimiento popular por tan filantrópica obstinación. Desde aquí te damos gracias Faraón por tu gran labor de querer convertir Madrid, universal megalópolis cual Menfis ibérica, en el centro de peregrinación de todos los súbditos de la España de la II Dinastia Popular.
Sorprende tu interés por soterrar el mítico río Manzanares, Nilo hispánico y símbolo de fertilidad y de vida desde hace miles de años. Nadie entiende la razón, pero desde aquí invocamos la atención de los ignorantes: ¡Incrédulos, sabed que Gallardonatom II oculta el río para que no se evapore a su paso por nuestra metrópoli y así cumpla su función de irrigar los campos yermos de nuestra región y convertirlos en frúctiferos manantiales de verde frescor, oasis de vida y prosperidad!
Sabemos que quieres re-construir la gran vía de comunicación con el mundo. Se llama M-30, EME de Manzanares, ese río que tanto quieres y que, como a un hijo amadísimo que temes que te lo arrebaten, lo escondes bajo tierra para que nadie se acuerde de él.
La tala de miles de árboles sabemos que responde a la necesidad de parangonarnos indefectiblemente con nuestro modelo histórico: "Tenemos que ser Egipto", cueste lo que cueste. De hecho, la sequía de los últimos años forma parte del ambicioso proyecto de convertirnos en una gran urbe en medio de un gran desierto.
Si ignoras y eliminas los restos arqueológicos que se van encontrando en la construcción de nuestro Imperio Faraónico, eso es porque nada ha de frenarnos ante el objetivo final. Ningún vestigio del pasado pesa tanto como nuestro presente y el futuro que estamos construyendo.
Por todas estas cosas, desde Estaba el Señor Don Gato... te agradecemos, ¡Oh Faraón! tu labor, constancia y obstinación en el desempeño de tus funciones de Alcalce-Faraón de Madrid, para crear una ciudad más incómoda y aburrids, pero más imperial. Gracias, Gallardonatom. La historia te guardará un lugar en su memoria.

3 comentarios:

Cris dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Cris dijo...

Y ahora quiere tirar el teatro Albeniz... cuna de la historia cultural de Madrid y hacer una gigantesca piramide de comercios para el buen canalizar de las rutas comerciales entre la megápolis para con sus subditos. Vamos, cultura del centro comercial... ¿Qué hacemos? ¿Vamos al teatro? ¡No! que es muy caro...
!Vamos al Centro Comercial!
¡Gracias Gallardón II!

Enrique dijo...

¡ESO, a consumir chorradas!!