viernes, 31 de marzo de 2006

Un feudo llamado Telemadrid

En la cadena pública de la Comunidad Autónoma de Madrid, Telemadrid se impone la ley del Señor feudal y no cabe la idealista e ingenua creencia de que los servicios informativos y los periodistas se deben a su código deontológico que les obliga moralmente a tratar la información con objetividad, veracidad y pluralidad. O lo que es lo mismo, a contar los hechos tal y como han sucedido. El problema surge cuando la dirección de Telemadrid presiona a los periodistas y manipula las informaciones para que el medio de comunicación del que se hacen poseedores en exclusividad cumpla la tarea de trampolín propagandístico ideológico y partidista. Olvidan los Señores feudales que el que creen su feudo no es otra cosa que un medio público financiado con la aportación de los ciudadanos. Y así, un servicio público, que debería ser todo lo que hemos dicho y quizá algo más -por ser público-, se ha convertido, por usurpación de su fin único, en un servicio particular para uso de unos intereses ilegítimos e ilegales, término éste último puesto
ahora en cuestión. Por este motivo, un grupo de eurodiputados ha elevado las quejas de los representantes de los trabajadores del ente público a la Comisión Europea para que investigue si la manipulación informativa continua de Telemadrid vulnera la Carta Europea de Derechos Fundamentales en su artículo 11.1.
Como ejemplos del abuso de la dirección de la cadena están los seguimientos en su totalidad y con gran despliegue de medios técnicos de las manifestaciones ciudadanas promovidas por el Partido Popular; el tratamiento de los atentados del 11-M de Madrid en un reportaje, que destacaba por su falta de rigor y por la gran cantidad de datos inexactos o falsos que aportaba; y más próximo, el tratamiento insisdioso realizado por los informativos tras el comunicado de ETA de "alto el fuego permanente", manipulando las declaraciones del Presidente del Gobierno José Luís Rodríguez Zapatero al que, por cierto, nunca llaman Presidente del Gobierno, como si a alguien le doliese escuchar tras el cargo de Presidente el nombre de Zapatero.
La empresa por su parte, rechaza las "falacias" de los tarbajadores y niega la falta de libertad en Telemadrid. Los periodistas son libres de quedarse o de irse, nadie les obliga a trabajar en Telemadrid -pensará el Señor feudal.

2 comentarios:

Cris dijo...

Resulta relamente esperpentico aguantarse un telediario de Teleaguirre donde hay que agunatarse alrrededor de 10 apariciones de media con comentarios y opinines incluidas de la Sra. Esperanza Aguirre a cada una de las noticias sobre el sr. Zapatero o sobre cualquier otro asunto ya sea, autonomico, nacional o internacional. Entonces la presidenta Aguirre siempre contesta al Sr. Zaparero... ¿Tendrá esto algún significado de intencionalidad?

Enrique dijo...

¡¡Presidenta!!, ¡¡Presidenta!!...