jueves, 20 de noviembre de 2014

domingo, 27 de octubre de 2013

martes, 4 de junio de 2013

Sobre España

España 2013. Sin palabras (Manel Fontdevila, El Diario, 03/06/2013)

domingo, 21 de abril de 2013

Nueva "Ley de Costas 2013", otra anmistía del PP.


Después de la amnistía fiscal del ministro Montoro del PP, pensada para defraudadores ricos, tramposos ricos, insolidarios ricos, mafiosos ricos, delincuentes ricos... Es decir, para ricos que hicieron su riqueza a través de la delincuencia, con trampas y defraudando al Fisco. Esos ricos que, aunque muy patriotas, lo que muchos demuestran votando al PP, el partido más patriota de ¡España!, o dándoles "propinillas", no quieren que sus impuestos se repartan de manera solidaria, según dice la Constitución -distributivamente-, entre los españoles, sus compatriotas, también según dice la Constitución y, a pesar de ser constitucionalistas, según dicen ellos. La Constitución es sagrada -dicen-, pero no comulgan más que en la iglesia de los suyos, la de los patriotas, para la que sus otros compatriotas no cuentan.
En efecto, después de que ese olvido legal de delitos, que extingue la responsabilidad de sus autores -según dice la RAE- y ese regalito que legaliza el patrimonio de los delincuentes defraudadores (pruebe usted, ciudadano de a pie que cobra una nómina mensual, a defraudar: el peso de la ley caerá sobre su triste figura), a cambio de unos ingresos para la Hacienda Pública encaminados a pagar la Deuda, sus intereses y los "pecaditos" de la Banca, el Gobierno del PP nos regala a los españoles que, como patriotas tanto estima, una nueva reforma legislativa.

Se trata de unos pequeños cambios en la Ley de Costas que, en muchos casos,  permitirá a los tramposos, los delincuentes, los mafiosos, los insolidarios y a unos cuantos ricos el olvido legal de sus delitos, que extinguirá la responsabilidad de sus autores. 
Como ha quedado demostrado que una da las causas más evidentes de la actual crisis económica -mucho más "tangible" que la propia crisis del sistema económico capitalista- es y ha sido la sobredependencia de la industria de la construcción -el ladrillo- y la oligarquía de los bancos y cajas de ahorros, el gobierno del PP ha decidido hacer de su capa un sayo y otorgar a unos y a otros libertades y autonomía para seguir mandando en el cortijo y mantener su apoyo, reproduciendo la espiral perversa. Todo para obtener liquidez y tener más para pagar la Deuda, sus intereses y los "pecaditos" de la Banca. Y sus prebendas.
Es evidente que habrá más maniobras similares. Esto es un suma y sigue y ya se sabe quien lo va a pagar: los compatriotas. Los patriotas están anmistiados.

Referencias.-

Informaciones que proporciona El País con la etiqueta "ley de costas".

sábado, 23 de febrero de 2013

“Discreto, exclusivo, sugerente”


Aprovechando la estructura de un proyecto de mini edificio de alto nivel, fallido por la crisis y ahora marchita por el tiempo, se anunciaba en 2011, un nuevo concepto de hotel para parejas. Curioso concepto. El proyecto de edificio se encuentra en la calle Francisco Silvela, casi haciendo esquina con Príncipe de Vergara, en los aledaños de la Avenida de América.
 “No importa cuando llegues” -susurraba el eslogan del cartel publicitario-. “Si eres importante te esperan”-añadía-. “Discreto, exclusivo, sugerente” –susurraba de nuevo, insistente, más abajo-.

Analizando, a vuela pluma y sin mucho tiempo, ni demasiado interés, del mencionado anuncio se intuye o presume un reclamo o incitación al uso, para fines sexuales, de la instalación publicitada. Todo parece indicar que se trata de un establecimiento pensado para facilitar encuentros furtivos y citas clandestinas entre conocidos.  Pero también, por lo que se deduce, contactos entre desconocidos. Especialmente si son importantes; si tienen pasta.

Siendo la instalación una casa, que se llama hotel, para usar conjuntamente sin prisas, a instancias del interesado, bien parece ser lo que siempre se llamó una casa de citas. Casa de lonocinio, casa de tolerancia, de tratos. Casa de mujeres públicas. Casa de putas, prostíbulo. De donde se infiere que el lugar ha de ser frecuentado por clientes habituales y/u ocasionales del servicio –pero familiarizados con él- y profesionales o eventuales de la profesión.  

Puta, puto, prostituta,prostituto, según el diccionario de la RAE, persona que mantiene relaciones sexuales a cambio de dinero. Ramera, mujer cuyo oficio es la relación carnal con hombres. Puto, hombre que tiene concúbito con persona de su sexo. Chapero, homosexual masculino que ejerce la prostitución.

En fin, múltiples categorías para denominar una actividad que nunca muere, imperecedera, a pesar del gran daño, trabajo, fatiga o molestia que pueda ocasionar a quien la ejerce, a costa de la falta de virtud y categoría moral de quien la solicita y obliga en informal contrato.

Llama la atención la foto. Y de la foto, llama la atención el cartel. Y del cartel llama la atención el anuncio. Un anuncio entre anacrónico –por su contenido- y actual -por la vigencia de lo anunciado- que, sin embargo, muy probablemente pasaría desapercibido y muy pocos reconocerían el mensaje. El cartel permaneció descaradamente altivo hasta 2012. Seguro que casi nadie se percató de su presencia. Y seguro que muchos conocen dónde está este nuevo concepto de hotel. Por si se diera el caso...

sábado, 19 de enero de 2013

Juguetes y cajas


Pasadas las horrendas Navidades es tiempo de reflexión. Como todos los años. Nuevos propósitos, nuevos proyectos, nuevas esperanzas para el nuevo año que comenzamos. Al año nuevo le obligamos que sea prolijo en fortuna, abundante en suerte y generoso en esperanzas cumplidas. Todos los años igual. Y casi siempre los deseos se posponen para el siguiente año. Y se repetirá el tedioso mantra de bienaventuranza año tras año. Y pasarán los años.
Me dijo un amigo el otro día que le acojonaba que todo lo celebráramos comiendo, bebiendo y haciendo fiesta. Los nacimientos, las muertes, las resurrecciones, los goles...
La Navidad es credo, fe y ritual. Lo celebramos a lo grande. Todo se aprovecha de la Navidad. Casi todos quieren sacar partido de la celebración. Todos quieren ganar.

Con los niños, a través de "ese bendito misterio de los niños", como reza en su viñeta Miguel Brieva , sabio narrador social en su idea fija, descubrimos la magia de la fantasía del mundo infantil y nuestra incapacidad para entenderla.
En su tierna y cándida ignorancia, los niños desconocen el fin último de tan desmedida orgía de consumo y de tanta festividad ruidosa y misteriosa. Pero hacen uso del momento y lo aprovechan en sus interminables cartas a los benefactores reales o al orondo padre venido del polo.
Los niños -y niñas, según el actual patrón cultural antisegregacionista- viven en la Navidad un momento de irrealidad fantástica  y ensayan, sin saberlo,  conductas consumistas que en la edad adulta les harán ciudadanos responsables y consecuentes, -menos libres-  ayudando a la economía mundial y nacional, mucho más importante. Reproduciendo el modelo, reproduciendo el sistema.

Los padres les compraremos -felices, a pesar del dispendio, gasto, por lo general excesivo e innecesario, según la RAE-  juguetes, monadas y chifladuras consensuadas, a pilas y llenas de tornillos, made in China y planeadas en USA o EU.
Los niños, jugarán. Hasta el 8 de enero, que comienzan de nuevo el colegio. A partir de ese día cambiarán el contenido de nuestras ofrendas por el continente. Y así hasta que se cansen o nos cansemos y tiremos a la basura las cajas.
Y ahora, en el tiempo de la reflexión, ya solos, sin niños, nos preguntamos si no habremos pecado de codicia, en nuestra vehemente ansia de verlos felices. Siendo partícipes, ¿acaso no habremos sido infieles con el verdadero espíritu de la Navidad que nos dice que debemos ser austeros, solidarios, consecuentes y altruistas en nuestras relaciones, sin desear más de lo que necesitamos? Eso es, a buena fe, lo que nos diría un cura. Y tendría razón. Por ser cura. Pues es sabido que no hay más razón en los curas que la fe en su razón de ser curas.
Así pues, la Navidad, festividad tan necesaria para descansar y para reflexionar, se vuelve contra nosotros. Nos relajamos y perdemos el control del momento.
En Navidad enloquecemos. La salida nos la dan los niños: cambian plástico por cartón. Cambian "juguetes" por cajas. Para poder jugar.  Imitémosles. "Bendito misterio de los niños".


jueves, 16 de agosto de 2012

Cerrado por vacaciones (封闭的休假)

"Cerrado por vacaciones. (Foto: Enrique F. Rojo. 2012)
Resulta que el otro día iba por la calle Alfonso XIII de Madrid, a la altura de la plaza del Perú y pensé en comprarme una lata de algo fresco para poder continuar la marcha y no derretirme por el camino, de tanto calor que hacía. Recordé que cerca había una tienda de alimentación regentada por chinos -casi siempre hay una cerca-, de esos ultramarinos -comercio de proximidad- que a los de aquí no les sale a cuenta mantener abiertos y prefieren cerrarlos y alquilar o vender el local. A los chinos, parece que si les compensa el negocio, a pesar de la pasta que se dejan todos los meses por el inquilinato. El caso es que al llegar al comercio lo encontré cerrado. "Cerrado por vacaciones" (封闭的休假, en chino mandarín), ponía en un par de folios pegados en el frente del local. Entonces pensé que, o algo había cambiado, o que la idea que tenía de los chinos era un cuento. O sea, un cuento chino.
Yo creía que los chinos no cerraban nunca. Y menos aún que se fueran de vacaciones. Por lo que he podido comprobar, no solo cogen vacaciones, sino que cierran el mes entero. Estos se van en agosto, del 1 al 31. Yo creía que los chinos no se adaptaban a las culturas de acogida. Que no aprendían el español porque no se relacionaban más que con otros chinos, por no perder sus raices. Y resulta que éstos se van en vacaciones en agosto, como casi todos los españoles que pueden irse de vacaciones. Todo un fenómeno de aculturación en tiempos de crisis. Será la necesidad. Me queda la duda de si se irán de veraneo a Benidorm, Cullera o Gandía. O se habrán quedado encerrados en el local para no hacer gasto, en silencio, fumando, a la espera de que llegue el personal para volver a abrir, como alguna vez se ha leido.

"Cerrado por vacaciones. Día 1-31 Agosto. Disculpa las molestias" (Foto: Enrique F. Rojo. 2012)
Es probable que yo haya entrado en un bucle demencial y plañidero debido al cansancio, pues a estas alturas del año todavía no he tomado vacaciones y el mundo me parece asaz deshumanizado. Pero, pensando en todo ésto, me acuerdo de un señor que preside o dirige o es dueño de una cadena de supermercados muy exitosa -la versión gigante de las tiendas de alimentación de barrio y la más voraz y agresiva para este minisector- que dijo hace algún tiempo, en una sonada intervención pública, que tendríamos que tomar ejemplo de los chinos para encarar a la crisis, o algo así. Se ve que este señor, tercera fortuna de España, ha sentido como una llamada espiritual que le ha hecho identificarse con los chinos por trabajar en su mismo sector de la distribución. Un rollo de empatía profesional. Muy bonito y solidario.
Dijo también, este señor, que habría que "frenar el derroche" al que nos habíamos habituado y cambiar de actitud adoptando "la cultura del esfuerzo y el trabajo" de los chinos. A lo mejor tenía o tiene razón -no sé si lo mantiene- y resulta que no sabemos trabajar. Que los de la tortilla, la paella y la sangría lo hacemos mal y despacio. O que trabajamos pocas horas. El problema es que si estamos todo el día metidos en la faena, no vamos a llegar nunca a tiempo para gastarnos el sueldo en la cadena de distribución que tan bien regenta este lenguaraz señor. Ah, se me olvidaba que este problema ya está solucionado con la libertad de horarios.

El "gerente" hablando de "la cultura del esfuerzo y el trabajo"con un "amiguito del alma", con quien departía de forma habitual, mientras este le ríe la ocurrencia. (2011)
Finalmente, después de decir que "o sube la productividad o baja el nivel de vida”, una propuesta para que cambiemos de coche una vez al año, pero que "sin nivel de vida" no hay consumo y, por tanto, no es viable la producción, parece que dijo el gestor en su insaciable y desaforada invectiva: "¿Qué es lo que vamos a hacer cada uno de nosotros por España en 2012?". Yo, que tengo trabajo, lo hago todos los días, con horarios cambiantes que incluyen fines de semana. Más, no sé si sabría hacer. Probáblemente, él sea más chino que yo y tenga las claves. Deformación profesional.
En fin, que después de todo, quien sabe, quizás, pueda ser que estemos equivocados pensando tanto en la familia y en el ocio y en los amigos. Y en alféizares barrocos adornados con begoniáceas de colores, disfrutando del cielo azul, del frescor de la fuente y de las caricias amables de los rayos del sol, de la brisa. Descansando, en una palabra. Cuánta ingenuidad.
Así que me rindo. A lo mejor, o a lo peor, hay que tomar ejemplo de los chinos y aplicarnos su esforzado sistema de trabajo para salir de la crisis. De entrada, habrá que acogerse a su estricto plan vacacional. Aunque para algunos, con vacaciones forzadas de larga duración, la retranca pueda no hacerles gracia.
  
Parece que algo está cambiando y algunos no quieren enterarse. Por cierto, que hace tiempo dejé de comprar en Mercadona. Y todavía no sabía nada del gerente ilustrado. Ha sido como una llamada espiritual. Yo también me iré de vacaciones. Lo haré por mí, por España y para ayudar a salir de la crisis a los que viven de los que se van de vacaciones .

jueves, 26 de abril de 2012

Corrupción (urbanística) en Valdoviño



Todavía colean los casos de corrupción urbanística nacidos en el periodo del boom inmobiliario. Lo último lo tenemos en un juzgado de Ferrol.

Vicente Ángel López, marido de la exalcadesa de Valdoviño, la independiente Concepción Sanesteban Raposo, pretendía llevarse una cuantiosa comisión facilitando la construcción de una urbanización en las cercanías de la playa de A Frouxeira. El proyecto pretendía ocupar una parcela de 12.437 metros cuadrados en el cruce de la carretera de Cedeira y la bajada a la playa. Se habían planificado unas 300 viviendas en torno a una gran plaza pública de 5.500 metros cuadrados que aspiraba a ser el centro neurálgico de Valdoviño. Detrás del residencial Puerta del Sol estaban dos empresas, Covacano y Promociones Bello Campo. La primera poseía una finca de 7.151,60 metros cuadrados y a la segunda correspondían 4.758,34 metros. El municipio también tenía unos terrenos (527,50 metros) en la parcela del residencial y por ley, le correspondía el 14% de la edificabilidad total.

Parcelas de la población de Valdoviño donde habían planificado unas 300 viviendas (Foto, El País)

"De esa operación que tenéis en marcha, hablando claro, ¿qué comisión nos vamos a llevar?¿qué tenéis pensado para nosotros? Estamos pensando que más o menos en torno a 75 millones de pesetas".
Esas fueron algunas de las frases que pronunció en una entrevista que tuvo con el promotor urbanístico al que presúntamente exigió el dinero a cambio de aumentar la edificabilidad de la parcela donde el grupo Bello Campo planeaba levantar 98 viviendas en 2005 dentro del residencial Puerta del Sol.

El proyecto no salió adelante pero el constructor grabó en secreto la conversación.
Era la prueba de que el marido de la regidora pretendió extorsionarlo a cambio de mejoras en el proyecto: más volumen de edificabilidad —por encima de la normativa vigente—, para lo que había que modificar las normas que limitaban la densidad constructiva de la localidad de 6.926 vecinos. La grabación ya está en poder del Juzgado de Instrucción número 2 de Ferrol que investiga a la exalcaldesa Sanesteban y a su marido por un presunto delito de cohecho que se habría cometido en 2005, cuando ella mandaba en el Ayuntamiento de Valdoviño. La denuncia la remitió en junio del 2011 a la Fiscalía provincial el exconcejal de Urbanismo de Valdoviño, Gonzalo Doce, que fue edil con Terra Galega justo después del mandato de Sanbesteban y que es el propietario de la constructora Verdogón .
(Toda la información en El País)

jueves, 5 de enero de 2012

Autovías de Portugal: Portazgo, fielato y peaje.


Nos sorprendió la república de Portugal este pasado año de 2011 con la aplicación de una extraña norma resuelta en 2010, con acelerada urgencia, para recaudar euros a costa de sus visitantes y también de sus habitantes.
Se trata de una ley que grava el tránsito viario por las autovías que acceden al país desde las fronteras españolas. De momento se aplica a las que lo hacen desde Galicia, pero su aplicación, según se desprende de la norma aprobada, se generalizaría al conjunto del vial portugués. Se trata de la concesión Norte Litoral (A28 entre Viana do Castelo-salida 22-Darque y salida 11-A41/aeropuerto), la concesión Grande Porto (A41+A42+A4 Custòias/A3) y la concesión Costa de Prata (A29+A17 Mira-estadio de Aveiro+A25 Aveiro-A1)
La nueva ley, compleja y caótica, regula la aplicación de tasas que suponen, por ejemplo, 77 euros por un tramo de 76 kilómetros en la autovía A-28, que discurre por la costa del norte portugués, y para la circunvalación de entrada en Oporto. Esto supondría más de un euro por kilómetro para todos aquellos que circulen desde Viana do Castelo hasta Oporto. Ni caro ni barato: en suma, un portazgo en toda regla con la intención prioritaria de recaudar fondos que alivien la profunda crisis monetaria portuguesa.

Nos dice Wikipedia, "El portazgo, pontazgo o barcaje, era un antiguo impuesto de naturaleza indirecta, existente en los reinos de Castilla, Aragón y Navarra que podía gravar los derechos de tránsito, que satisfacían los que iban de camino, pisaban terreno del rey o del señor, o entraban en la ciudad. En otras ocasiones gravaba las transacciones en sí y solían pedirse en los lugares de mayor concurrencia, sobre todo en las ferias y mercados. Podía gravarse tanto a las personas, mercancías o animales."

En cualquier caso, interesa saber que el paso desde España a Portugal ya cuesta pagar un portazgo o peaje desde el norte y que este portazgo se irá aumentando con el tiempo para todas las autovías que hasta el momento estaban libres de pago, las del este y sur de Portugal.
Pero lo peor es el sistema. Electrónico, sin puestos de peaje, con control descontrolado y de acceso a los dispositivos de identificación y pago, poco definidos, mal situados, extrañamente identificados y escasamente eficientes.

Dice Wikipedia del peaje: "Se denomina peaje al pago que se efectúa como derecho para poder circular por un camino. En la antigüedad, se llamaba portazgo a la suma que debía pagarse para cruzar cierto límite (puerta) entre dos zonas territoriales. En términos más generales se asocia el concepto de peaje a la tasa o tarifa que se cobra a un medio de transporte terrestre, fluvial o marítimo como derecho de tránsito para utilizar la infraestructura de la respectiva vía de comunicación; por ejemplo a los automóviles para poder circular por una autopista".

Por último, recojo de Wikipedia: "Fielato era el nombre popular que recibían las casetas de cobro de los arbitrios y tasas municipales sobre el tráfico de mercancías, aunque su nombre oficial era el de estación sanitaria, ya que aparte de su función recaudatoria servían para ejercer un cierto control sanitario sobre los alimentos que entraban en las ciudades. El término fielato procede del fiel o balanza que se usaba para el pesaje."

Para los profesionales del transporte se convierte en un aunténtico fielato, poco própio del siglo XXI en que vivimos. De hecho, antiguamente el tránsito de mercancías se gravaba a la entrada de las ciuades, que se hacía efectivo en las "Fielatos". Por lo tanto, los nuevos impuestos bien recuerdan a esta técnica recaudatoria antigua que gravaba los derechos al consumo.

No parece, desde luego, que la fórmula elegida por la Administración portuguesa para aliviar la crisis que ahoga al país sea muy apropiada. El impacto negativo en los ingresos por turismo se dejará notar, y los hábitos de movilidad entre la población próxima a las fronteras tenderán a cambiar. Por lo pronto, las localidades del sur de Galicia, destino habitual de turistas portugueses, ya lo están acusando.

En noviembre del 2011 se incorporaron al sistema de pago exclusivamente electrónico tres nuevos tramos de autopistas sin régimen previo de SCUT (sem custo para o utilizador, es decir sin coste para el usuario):
El tramo de la IC3 comprendido entre la A23 y la N110 (Atalaia-Santa Cita).Este tramo, de 9 kilométros de recorrido, forma parte de la Concessão Pinhal Interior. Pasa a formar parte del ramal norte de la A13. El resto de este ramal continua en proyecto/construcción (Tomar-Coimbra).

El nuevo tramo de la A4 (concesión AE transmontana), la variante de Bragança, de 7,8 Km. de longitud. Se mantienen los sistemas de pago en los otros tramos (solo electrónico viaje Custóias-A3, manual viaje A3-Amarante).
La nueva concesión Litoral Oeste que incluye la A19 (16,4 Km entre São Jorge y Azoia)y la A8 entre Leiria y las poblaciones periféricas de Cortés y Pousos (6 Km.).


En diciembre de 2011 (decreto-ley 111/2011), fueron incorporadas a este mismo sistema cuatro nuevas SCUTs: la autovía del Algarve (A22:Monte Gordo-lagos), autoestrada Beira Interior (A23 Guarda-Torres Novas), autoestrada das Beiras litoral e alta (A25: Vilar Formoso-Aveiro) y la concesión Interior Norte (A24:Vila Verde Raia-Viseu).

Hasta el momento las nuevas incorporaciones, sumadas a las ya activas, que han ido ampliando por todo el país, incluido el Algarve, las autovías de obligado portazgo, han provocado reacciones de todo tipo, incluyendo aquellas en forma de  actos de sabotaje que, según parece, se están haciendo populares entre conductores airados y malhumorados que no tienen a bien pagar el impuesto circulatorio.
Ya veremos en que acaba todo esto. Pero, o mucho me equivoco, o acabaremos entrando en Portugal a pie o en bicicleta. A menos que también nos cobren por hacerlo así.

Referencias.-
Autopistas de Potugal.-
Peajes
Peajes Portugal  

Escrache en la residencia veraniega de Passos Coelho (Público, 12/ 08/ 2013)

Sobre las políticas de austeridad



Un gobierno preparado para un naufragio anunciado
La tripulación del "Titanic"

Josep Fontana
Público

"Las fotografías del nuevo equipo de gobierno español desprenden un aire de incertidumbre, como el de los tripulantes de un navío que se encamina al desastre y que, incapaces de evitarlo, se resignan a su destino. Se explica así que hayan puesto al frente de la economía a un antiguo dirigente de Lehman Brothers, la primera gran empresa financiera que se hundió en 2008. Él, por lo menos, ya sabe cómo encaminarse al abismo con dignidad –y con un lugar asegurado en el bote salvavidas– y puede preparar a sus compañeros para este naufragio anunciado.

Se han olvidado las reglas que sirvieron para superar la recesión de los años treinta: auxiliar a las empresas para evitar su colapso y aliviar el sufrimiento de los trabajadores con una política social adecuada. Todo ello a costa del endeudamiento del Estado, que pudo compensarlo al salir de la crisis. Se ha escogido ahora, en cambio, la vía del auxilio a las empresas sin costes para el Estado, descargando todo el peso sobre las clases medias y los trabajadores. Eso es precisamente lo que significan las políticas de austeridad, como la que el PP se dispone a imponer de manera salvaje, tal como indican sus primeras decisiones económicas.

Parecen no querer enterarse de que hay cada vez más expertos que denuncian que esta política de austeridad es no sólo inútil, sino perniciosa. Lo sostiene, por ejemplo, Richard Koo, economista jefe del Nomura Research Institute de Tokio, quien afirma que evitar el despilfarro en el gasto público es conveniente cuando el sector privado está en plena forma y maximiza beneficios, pero que nada resulta peor que restringirlo cuando un sector privado en mal estado está agobiado por sus deudas. Actuar sobre una economía que no invierte reduciendo el gasto público no hace más que agravar la situación, sin contar con los efectos que tiene sobre el bienestar común: en Grecia, por ejemplo, faltan ya en los hospitales medicamentos esenciales, incluyendo las vacunas, lo que puede conducir a que resurjan la poliomielitis o la difteria.

Cuando pasó por España, en noviembre de 2011, Richard Koo insistió en que la crisis sigue siendo esencialmente bancaria, aunque haya acabado contagiando a la economía y a las cuentas públicas, y que pensar que estos problemas se resuelven “con una sobredosis de ajustes” y con reformas constitucionales “es un completo disparate”. Una opinión cercana a la que expresaba Paul Krugman cuando, valorando las nuevas medidas de austeridad anunciadas por los dirigentes europeos, las calificaba de “pura insensatez”.
En efecto, un análisis de las cifras de las últimas décadas muestra que los problemas de los países del sur de Europa no proceden de un exceso de gasto público, sino que son consecuencia de la propia crisis: de haber transferido al Estado, esto es, al conjunto de los ciudadanos, el coste de los errores de bancos y empresas privadas. En una nota publicada el 29 de diciembre pasado, Krugman demuestra que la relación entre la deuda pública y el PIB de estos países estuvo mejorando hasta 2007, lo que significa que su situación actual no es el resultado de un exceso anterior de gasto público.

En el mismo sentido se expresa Steve Keen, uno de los pocos economistas que previó la crisis de 2008, quien ha calificado como “una fantasía insensata” que se pretenda culpar a la deuda del Gobierno, cuando la crisis se debe ante todo a una burbuja de deuda privada que finalmente ha estallado, lo que le lleva a criticar severamente la lucha contra el déficit, que va a implicar que el Gobierno retire recursos de la circulación. El resultado final de las políticas de austeridad lo sintetiza así Krugman: “Como las familias están obligadas a estrecharse el cinturón, el Gobierno deberá estrechárselo también; y así seguiremos estrechándolo todo el tiempo hasta que lleguemos a una completa depresión”.

Lo ocurrido en los últimos años en la sociedad norteamericana nos indica a qué futuro conduce la austeridad: a un empobrecimiento de los más y un aumento de la riqueza de unos pocos. La desigualdad social ha aumentado en los últimos años hasta tal punto que, según el Factbook de la CIA, Estados Unidos es hoy una sociedad más desigual que Pakistán, Etiopía o Kazajistán. Dos noticias de prensa publicadas en fechas cercanas a esta Navidad lo ilustran: una nos dice que la remuneración de los dirigentes de las 500 mayores empresas aumentó en un 36,5% en 2010 y otra, que, en el mismo año, hubo 1.600.000 niños norteamericanos sin hogar, lo que representa un aumento de un 38% respecto de las cifras de 2007.

El Partido Popular nos conmina ahora a aceptar una política que recorta nuestros ingresos y aumenta los impuestos que nos gravan –sobre todo a aquellos que no podemos acogernos a la ingeniería fiscal para evadirlos, como lo hacen los titulares de las grandes fortunas– con la promesa de que la práctica de esta virtud acabará llevándonos a un grado de felicidad semejante al de los siete millones de trabajadores alemanes que perciben sueldos inferiores a los 400 euros y no tienen derecho a la sanidad pública ni a una pensión del Estado.

Puedo entender que quienes dirigen nuestra política y nuestra economía, con ingresos anuales de millones de euros, encuentren aceptable este programa, que les beneficia personalmente. ¿Pero lo aceptarán sin protesta los que tienen que pagar sus costes?"

Fuente: 
http://blogs.publico.es/dominiopublico/4485/la-tripulacion-del-%E2%80%98titanic%E2%80%99/